¿Música contemporánea? 

16/Abril/2017

Mientras algunos están acostumbrados a los estilos musicales tradicionales, la música contemporánea propone nuevas experiencias sonoras, juega con los instrumentos y los sonidos atreviéndose a cambiar el sentido, y nos involucra en escenarios siempre cambiantes e interesantes.

Solemos entender a la música, como los sonidos armónicos de ciertos instrumentos, sonidos que se convierten en canciones, pero para el caso de los músicos que apoyan la corriente vanguardista de la música contemporánea, en realidad todo sonido de la cotidianidad, es acogido como música.

 ¿Es ruido?  

Ya no se da tanta importancia a la altura, sino al timbre y la duración de las transiciones sonoras, y a diferencia de géneros como la ópera, la contemporánea no se ata rigurosamente a un texto o partitura, sino que permite más libertades de creación e interpretación. El propósito se ubica precisamente en la capacidad de experimentación y de la ruptura de los esquemas que siempre han marcado la pauta.

Apreciar el sonido de los carros, del aire, de los animales, de los pasos de las personas, y en general, todo el mundo de sonidos que nos rodea constantemente, es para estos melómanos un claro ejemplo de música, de sonoridades exquisitas para el oído.

 

Hay quienes consideran que estos sonidos son simplemente ruido, pero para Rodolfo Acosta, compositor de música contemporánea, el ruido es algo que interrumpe nuestras tareas, y estos sonidos no lo hacen, al contrario, hacen parte de ellas.

 ¿Qué hay de los instrumentos?  

Con la innovación que ha traído este género, también se involucra la manera de utilizar los instrumentos tradicionales. Un violín puede ser usado al golpear sus clavijas con el revés de madera del arco, y no con la fricción de las cerdas del arco y las cuerdas del violín, como se genera el sonido comúnmente, según lo explica Luis Fernando Sánchez, compositor y docente; y éste es sólo uno de los ejemplos en los que se cambia el sentido de los instrumentos, pues también se emplean para el caso objetos más comunes.

 

Una copa, un trozo de madera, una placa de aluminio, un barril de basura, o un montón de piedras también pueden hacer parte de una pieza musical contemporánea, se juega con las texturas y las formas. Con el avance de la tecnología, la electrónica y la ciencia se han unido también al género. La utilización de frecuencias computarizadas y de instrumentos tecnológicos con sensores de luz, de movimiento, de distancia, e infrarrojos, son algunas de las nuevas estrategias para dar vida a otras músicas.

 

Otro ejemplo de ello es la invención del gramófono, que abrió la posibilidad de tener sonidos de la cotidianidad e incluirlos en la música, de allí surge la música electroacústica, y los ejercicios de algunos futuristas. Los artistas plásticos también tienen lugar en este género musical, en ocasiones, los conciertos se complementan con proyecciones visuales que tienen los mismos niveles de experimentación, como lo explica Luis Sánchez.

 ¿Cómo se escribe?  

La libertad que permite la música contemporánea no deja de lado sus formas de escritura, pues las partituras también se salen de los esquemas, dando paso a formas en lugar de las figuras tradicionales, lo que permite dar al intérprete una línea guía para la improvisación.

 

Si antes para muchos el conjunto de líneas y pepas en una partitura resultaba ser algo difícil de comprender, seguro con estas nuevas estructuras no cabrá duda de que estos músicos están buscando innovación, disfrutar la música desde otras perspectivas.

 La experiencia  

Crear mundos imaginarios y vivir experiencias que ponen a prueba nuestros sentidos es algo que indudablemente logra el arte, y la música contemporánea no se queda atrás. Por su carácter abstracto y hasta extraño para algunos, la experiencia del público es mucho más personalizada y diferente con cada escucha. Las analogías que logra crear cada sonido, son capaces de transportar al público a un universo que pone en tensión la rutina y la normalidad. Atreverse a apreciar este género musical es atreverse a explorar el mundo y darse un placentero viaje.

 

En una sola sala de conciertos se viven muchas historias simultáneamente por cuenta de la imaginación diversa del público. El género contemporáneo no deja a nadie indiferente, a algunos gusta en extremo, a otros no tanto, por lo que es importante que cada persona forme su propia opinión dándose la oportunidad de conocerlo. Mi consejo: no lo pienses tanto, arriésgate, puedes estar descubriendo en este estilo, una de tus experiencias favoritas.

 La música contemporánea en Colombia 

Si bien la propuesta vanguardista de la música experimental remonta sus orígenes a la finalización de la Segunda Guerra Mundial, cuando los avances tecnológicos empezaron a tener más cabida en el arte, a países como el nuestro han llegado grandes ideas a oídos de músicos que quieren fortalecer el género.

 

Es el caso del Círculo Colombiano de Música Contemporánea – CCMC, un grupo de músicos de todo el país, que además de dictar talleres y conferencias que exploran y ayudan a interpretar el fenómeno, presentan conciertos cada cierto tiempo..

 

El Ensamble CG y el cuarteto de guitarras Atemporánea, también hacen parte del rico repertorio que complementa la agenda cultural del país en materia musical, y no hay que olvidar que también hemos tenido la visita de músicos de talla internacional en los ciclos de presentaciones que organiza el CCMC.

No hay excusa, si se trata de nuevas experiencias que pongan a prueba nuestros sentidos, esta opción está en la lista de las más tentadoras. Deja que los sonidos te lleven a otros mundos y disfruta de lo nuevo que nos trae la música. Te sorprenderá saber que cada concierto es tremendamente diferente.

Por Laura Camila Bonilla Vargas              @lauracamib
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