Fragmentos hechos Arte 

16/Abril/2017

Visitar una exposición de arte te genera varios interrogantes que esperas sean resueltos al finalizar el recorrido, en cierta medida te implica tener un poco de conocimiento en el artista, su enfoque y cuál es esa virtud que lo destaca; y para Ana Mercedes Hoyos el poder revisar exhaustivamente su obra; en el principio y final de su carrera, logrando presentar algunos de sus trabajos.

Te encuentras en la tarea de poder entender una visión completamente diferente de lo que conoces, dándole la posibilidad al artista de mostrarte esa parte del mundo que encierra su arte. Presentarse con una mente abierta al análisis de todos los elementos que componen el espacio y hacer un esfuerzo por comprender el objetivo de la exposición, incertidumbres y tal vez preguntas sin respuestas, tratar de conectarse con cada uno de esos fragmentos de arte expuestos en cada obra.

 

Creación de sensaciones al entrar a lo desconocido en un nivel neutro donde el color blanco de un 2do piso te abre las cortinas de una exposición artística donde las ventanas son la principal visión de una realidad no tan real, esto quiso hacer la galería mostrar la abstracción que la artista nos quiso ofrecer desde su encuadre casi perfecto de la situación plasmada, la similitud de los colores marrones, mezclados con tonos claros te dan no solo la relación de las obras, sino el entendimiento de poder apreciar unos delicados pero marcados lienzos.

 

Se puede ver que era súper rigurosa con el trabajo; sus líneas, lo delicado de cada una de sus obras descrito en una sola palabra como impecable, la uniformidad de la exposición pone sobre la mesa que Ana Mercedes siempre trabajo con las mismas líneas de mando, y al parecer no tenía una esquizofrenia artística como muchos que conocieron su trabajo pensaban, ya que decían que ella se fue primero por una cosa y luego por otra, sino la relación en toda su carrera plasmada en esta exposición.

 

Entre las obras hay relación en la organización  planteada para esta exposición, pues se busca mostrar la semejanza de los comienzos de su trabajo en los años 70 con unos mínimos detalles de diferencia del final de su carrera. Haciendo la comparación y también la anotación de que si fue cierto que manejo los mismos lineamientos de trabajo retomando siempre sus temas característicos: las ventanas, la abstracción, el tema del encuadre, el delicado e impecable trazo de sus lienzos, con una única diferencia entre cual es más viejo y más reciente.

 Su Obra    

Galeria de fotos 

Todo su trabajo partía de la fotografía adjuntando al tema de las palenqueras ella  tomaba fotografías y lo que le interesaba no era toda la imagen sino solamente un fragmento, la ventana era la excusa perfecta para encuadrar lo que ella quería mostrar. En una de sus obras que ya es de los finales de su trabajo, el encuadre de unos moños de los vestidos de las niñas de San Basilio de Palenque muestra como un simple moño le da  el estatus dentro de la comunidad, haciendo casi un estudio antropológico y sociológico asociado al interés por esta comunidad.


Nueveochenta es la galería que nos abre las puertas a diferentes exposiciones artísticas contadas de una manera diferente, no mostrando lo convencional sin costo de ingreso abre nuestros horizontes a explorar y utilizar nuestro tiempo en actividades diferentes. Dejando una invitación abierta a las futuras exposiciones de artistas colombianos.

Exhibir la otra cara de Ana mercedes, no mostrar lo que la hizo famosa como sus frutas y bodegones sino dar una visión más amplia de su línea de trabajo a lo largo de su carrera.  Mostrando la complejidad que nadie conoce de esta artista y la profundidad de su trabajo de investigación. Se logra captar que la idea de la exposición es mostrar cómo ella siempre trabajó sobre los mismos ejes formales pues la gente no logro entender por qué ella empezó pintando ventanas y luego se pasó a las palenqueras.

 

Algo muy interesante que podemos apreciar, es el tema del encuadre. A lo largo de su obra siempre hubo un mismo patrón, la forma cuadrada relacionada con las puertas y las ventanas que enmarcan la imagen que ella quería plasmar, solo ese pedazo que podía observar desde la cercanía de su escritorio, todo su trabajo se mantuvo siempre en unos lineamientos formales muy similares y su obra fue mucho más que solo esos hermosos bodegones y frutas que la caracterizaron y hoy la hacen recordar.

 

Particularmente ella siempre manejó una misma paleta de color, estas gamas hacen parte de la identidad de su trabajo, ejemplo una ventana que pintó a principios de los años 70 con colores definidos como amarillo, rojo y  blanco nuevamente repite la ventana con los mismos colores desde otra perspectiva al final de sus días, a ella le interesaba mucho el estudio científico del color, como el plano sobre plano va generando cierto volumen en el color, fue lo que hizo en la mayoría de sus trabajos;  ventanas, palenqueras, bodegones y frutas

   

Por Laura Rodas                                   @LAURIRODAS
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